miércoles, 3 de agosto de 2022
La vida aún no termina. Aún tengo mis sueños, entre lágrimas, sangre, olores nauseabundos y recuerdos borrosos de traumas de todo tipo. A pesar de todo aún respiro, puedo caminar, y estoy vivo. Lo lograré, aunque mis manos ya no sientan y mis ojos ya no vean, mi camino sigue, y mi cuerpo aún se arrastra. Aunque lata en lugares lejanos, contaminado y envenenado, mi corazón aún late y aún hay motivos, no quiero perder lo último, me niego. Seguiré de pie hasta que mi conciencia se vaya. Hasta que la sangre ya no me llegue al cerebro. Quiero amarme.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario